Creamos el registro que no encontrábamos.
Panda Habits empezó con un cajón lleno de agendas a medio usar y un móvil lleno de apps borradas.
Hola, somos un estudio diminuto obsesionado con una pequeña pregunta: ¿por qué cuesta tanto mantener un buen hábito? Probamos las apps. Probamos los elaborados montajes de bullet journal. Probamos la pura fuerza de voluntad. Nada duraba, porque todo pedía demasiado.
Así que lo redujimos a lo esencial. Un solo hábito clave. Un ritmo diario de dos minutos. Una página que esperas con ganas, no una tarea que temes. Lo llamamos así por el panda, porque los pandas son famosos por hacer una sola cosa, despacio y a gusto, cada día.
Hoy cada diario Panda Habits se diseña en casa, se imprime en papel grueso apto para estilográficas y se empaqueta a mano antes de enviarse a tu puerta. Cuando nos escribes, te responde una persona de verdad. Esa es toda la empresa, y nos gusta que sea así.
